miércoles, 13 de abril de 2011

EL DOMINGO, A LAS 16, A REVENTAR EL COQUETO!!!

En la jornada de ayer quedó oficialmente confirmado el horario del partido de vuelta que por los Octavos de Final del Torneo Argentino "C" 2011, Once Tigres jugará ante Huracán de Carlos Tejedor, el próximo domingo, desde las 16 hs., con el arbitraje de Pablo Fernández Guemil, de la ciudad de Junín.
Pese a la buena diferencia obtenida en el cotejo de ida, donde se impuso por 3 a 0, el representativo nuevejuliense esperará hasta último momento para ver la evolución de sus lesionados, Vladimir Ascani y Daniel Montenegro, que sobrellevan afecciones musculares desde un par de semanas y Leo Dizeo, que sufrió un fuerte golpe en sus costillas en Carlos Tejedor.
Asimismo, el DT Omar Santorelli deberá ensayar cambios ante la imposibilidad de contar con Agustin Celin y Martín Tempestti por haber llegado al límite de amarillas, por lo que no se descarta, además de los cambios de nombre, alguna modificación táctica.
El ganador de esta llave jugará ante el que resulte triunfante en la que componen Camioneros de Luján y Bragado Club, que se enfrentan el domingo, a las 11 hs. en la vecina ciudad, luego del empate en un tanto por bando en cancha de Fénix.

EL RENDIMIENTO DE ONCE TIGRES
RONDA CLASIFICATORIA
J G E P GF GC DIF
6 5 1 0 13 3 +10

PLAY OFF
J G E P GF GC DIF
5 3 2 0 12 1 +11

GENERAL
J G E P GF GC DIF
11 8 3 0 25 4 +21

GOLEADORES
Dizeo: 5
Montenegro: 5
Bossio: 3
Tempestti: 2
Zamprogna: 2
Ascani: 2
San Miguel: 2
López: 2
Celin: 1
Maccagnani: 1

domingo, 10 de abril de 2011

"TRICOTA" PARA PASAR EL HURACAN




“Primero hay que saber sufrir…”, reza la letra tanguera aplicada innumerables veces al fútbol, advirtiendo que esta parece ser la condición, en muchos cotejos, para encontrar la llave de la felicidad.
Esto fue lo que efectivamente le pasó a Once Tigres ayer, por el partido de ida de los Octavos de Final del Torneo Argentino “C” 20011, ante Huracán de Carlos Tejedor. En el primer tiempo, el conjunto local, acostumbrado a jugar bien y por abajo en un estadio muy bien presentado pero de escasas dimensiones, hizo valer su conocimiento del terreno para hacerle pasar a los Tigres más de un sobresalto, a veces por virtudes propias surgidas de sus hombres más habilidosos: Carberol, Núñez y Collado y otras por errores del Tigre, que en algunos pasajes no podía hacer pie en el medio y Ojeda quedaba muy sólo para el quite; y en otros no lograba acomodarse en defensa y esto sumaba nervios a las manos de Facundo Cacho.
Pero el incesante aliento de más de 300 almas que viajaron 180 kilómetros desde 9 de Julio para apoyar al equipo de la ciudad, más el abundante “shampoo” que Santorelli seguramente repartió en el entretiempo, le hicieron cambiar la cara al auriazul para jugar “a lo Once Tigres” en el complemento, recuperar la memoria y convertir de a tres, poniendo la llave al alcance de su mano.
Pese a la ausencia de Vacca, uno de los jugadores más desequilibrantes del plantel tejedorense, el conjunto dirigido por Erramouspe salió a jugar como habitualmente lo hace el Tigre desde el minuto cero: presionando y tratando de ahogar al rival para sacar rápidas diferencias. Esta actitud agresiva, más el tiempo que llevó a Once Tigres acomodarse en el campo de juego reducido, le dieron un “plus” al conjunto de Huracán, no obstante que los nuevejulienses tuvieron a apenas 3 minutos una jugada a favor con una falta que dejó dudas sobre un posible penal a Montenegro.
No obstante, el intento del 9 pasaría rápidamente al olvido, porque 5 minutos más tarde el conjunto que vistió casaca albiazul lo perdió primero con Marín y en la continuidad de la jugada Facundo Venditto alcanzó a sacar sobre la línea.
Santorelli ensayó rápidos cambios posicionales entre Dizeo y Tempestti, pero Once Tigres seguía sin hacer pie al promediar el tiempo inicial, y mucho más aún luego de que Marín convirtiera y gol fuera bien anulado por posición prohibida.
Se venía “el Huracán” y Once Tigres comenzó a cargarse de faltas, viendo la amarilla primero Agustín Celin y luego Emanuel Zamprogna –quienes llegaron así a la quinta amonestación y no podrán estar presentes en la revancha del próximo domingo. Santorelli se volvía loco detrás de la línea de cal –y también dentro del campo de juego, como es ya habitual-, pero no podía despertar a sus jugadores.
La fortuna jugó a favor de los nuevejulienses e impidió que se fueran en desventaja al finalizar los primeros 45 cuando San Miguel alcanzó a cerrar sobre la línea después de una buena jugada de Núñez y sólo quedó a favor del auriazul una oportunidad en los pies de Ascani que el arquero Recared.
Así dado el juego, el momento más importante de la tarde para el Tigre fue el descanso. Las indicaciones y los gritos de Santorelli en el vestuario lograron que el equipo salga con otra actitud, con más convicción y que realmente fuera el Once Tigres que se conoce desde aquel segundo tiempo de la fecha inicial ante Defensores de la Boca.
Primero Montenegro, cabeceando por el segundo palo a los dos minutos y luego Ascani, probando desde media distancia mostraron en el juego lo que habían renovado en su mente.
A los 4 del capítulo final Vladmir la robó en una distracción del conjunto local, le dio vértigo a la jugada y abrió para San Miguel hacia la derecha, quien envió un perfecto centro para el cabezazo definidor de Daniel Montenegro, que batió al arquero y desató el festejo de la gran parcialidad nuevejuliense que acompañó a su equipo.
En apenas esa fracción de tiempo, el representativo de la Liga Nuevejuliense había logrado dar vuelta la tarde a su favor y dejar en claro que ya, difícilmente, y a diferencia del primer tiempo, habría sobresaltos.
Tempestti lo tuvo instantes después, solo frente al arquero, pero tapó bien el que fuera tercer arquero de Rivadavia de Lincoln, que no lograba hacer reaccionar a sus compañeros de la defensa.
Ahora el que se veía avasallado era Huracán y Once Tigres lo aprovechó para comenzar a liquidar la tarde, cuando a los 18 minutos Ascani definió magistralmente para poner el 2 a 0.
La fiesta nuevejuliense en Carlos Tejedor se vivía a pleno y la hinchada deliraba, pero faltaba la frutilla del postre, el segundo de la cuenta personal de Montenegro, que llegó a los 26, conectando nuevamente de cabeza un centro pasado de Ojeda.
Llave “en mano” Once Tigres estuvo lejos de bajar las revoluciones de su juego y comenzó a pensar en darle más aire a sus jugadores. San Miguel, Dizeo y Montenegro dejaron sus lugares a López, Delpino y Maccagnani, respectivamente.
Con la misma actitud del inicio de la segunda parte, sobre el epílogo se lo perdieron Ascani y luego Maccagnani, en la misma jugada e instantes antes del final, nuevamente los mismos delanteros, en ecuación inversa.
Comenzó siendo un sufrimiento, terminó siendo todo felicidad y hasta pudo ser goleada. Cuando el Tigre recuperó la memoria no tardó en revalidar pergaminos y chapas. Fue protagonista excluyente, banca, dominador absoluto y justo ganador, dejando los cuartos de final al alcance de la mano –donde debería enfrentar al ganador de Camioneros y Bragado Club, que ayer igualaron en cancha de Fénix en un tanto por bando-.
El Tigre, aunque con las dos bajas mencionadas, tendrá todo a su favor para terminar definiendo la llave en su casa, el próximo domingo. No es poco, sino más bien todo lo contrario. Mucho para alimentar las crecientes y justificadas ilusiones.