viernes, 16 de abril de 2010

QUE SEA OTRA "PINTURITA"
DE MIGUEL ANGEL...

Once Tigres, de la mano de Miguel Rumi, buscará su Tricampeonato y el 14to. Torneo "Del Año" de su historia, igualando a Atlético 9 de Julio (aunque con un Interligas en nuestras vitrinas que ellos no conocen).


Once Tigres ya se encuentra llevando adelante los entrenamientos con vistas al inicio del Torneo Apertura de la Liga Nuevejuliense de Fútbol, instancia que se dará el próximo 2 de mayo.

Bajo la dirección técnica de Miguel Rumi y la preparación física de Carlos Maineri, el grupo viene entrenando fuerte, tratando de reponerse de la temprana e impensada eliminación en el Argentino, pero con sed de revancha y apuntando nada menos que al Tricampeonato.

Miguel Rumi, indiscutido ídolo de la institución y hombre siempre dispuesto para colaborar con los colores de sus amores, vuelve así a convertirse en el entrenador auriazul, luego de un impasse durante el Argentino, en el que no pudo continuar por compromisos laborales.
El DT campeón de la temporada 2009 y sus muchachos se entienden a la perfección y así lo demuestran los números obtenidos, con 18 cotejos disputados en los que se cosecharon 12 triunfos, 5 empates y tan solo una derrota (ante Naón, con un infortunado gol en contra), 34 goles a favor y 16 en contra (+18 de diferencia de gol), cifras que hablan por sí solas, más aún si se recuerda la sideral distancia que el Tigre había logrado sobre sus más inmediatos perseguidores en el tramo final del campeonato.
En lo que hace al plantel, el mismo no ha tenido grandes modificaciones, manteniéndose la base de los éxitos alcanzados en los últimos dos años.

Entre las altas se destaca especialmente el retorno a “El Coqueto” de Laureano “Chuleta” Leguizamón, quien estará vistiendo la casaca del Tigre, como en 2008, donde fuera valuarte indiscutido de la obtención del título. Entre las bajas, deben contarse las de “Nacho” Bazzetta, que retorna a Atlético French y José Siri, que hace lo propio con las tierras de los Rojos del Palomar.

En tanto, se evalúa la posibilidad de sumar como refuerzo a algún defensor central.



EL SUEÑO DE TODOS
Sin dudas, por la competitividad que en los últimos tiempos va alcanzando el fútbol local, no será sencillo el camino que Once Tigres debe recorrer para lograr su sueño del Tricampeonato, a lo que se suma también, por qué no decirlo, el hecho de que TODOS quieren ganarnos y evitar ese “Tri” que tanto molesta entre “Tercos”, “Frencheros”, “Canes”, “Rojos”, “Laguneros”, “Santos”, “Curas”, todos, bah….
El acompañamiento de la gente para llevar adelante este gran sueño de los jugadores, el cuerpo técnico y la dirigencia está descontado, y por eso nada mejor que saber que si todos tiramos para el mismo lado, puede ser más sencillo.


UN DATO NADA MENOR

Además, el próximo torneo oficial de la Liga Nuevejuliense de Fútbol, tendrá para Once Tigres una implicancia particular, ya que de conseguirse, podría colocar a la institución al tope de la cantidad de títulos obtenidos en el tradicionalmente denominado “Del Año”, concretamente 14, al igual que nuestros “primos” de Atlético 9 de Julio, aunque el Tigre suma un Interligas que los “tercos” aún no conocen.

Ojalá entonces que el grito se repita, como en 1946, 1948, 1967, 1976, 1979, 1983, 1985, 1999, 2001, 2004, 2006, 2008 y 2009… Aguante El Trigre!!!

AMISTOSOS PREPARATORIOS

En la jornada del viernes, Once Tigres jugó en su estadio un amistoso ante Agustín Alvarez, en el que se impuso por 3 a 1.

En tanto, este domingo 18, recibiremos en nuestro estadio a Argentino de Pehuajó, en Cuarta y Primera División, jugándose los cotejos a las 14 y 16 hs., respectivamente.

viernes, 9 de abril de 2010

EL "CAÑONCITO" DEL TIGRE

Sabido por pocos, conocido ahora por muchos,
“Pancho” Varallo, único sobreviviente del Mundial de 1930
y leyenda viva del fútbol argentino, fue DT de Once Tigres en 1960.

Quizá por una consecuencia lógica de las dificultades que presupone el hecho de que el nuestro sea un Club que ha sufrido, al compás de los vaivenes económicos de un país absolutamente inestable, a lo largo de su historia, varias etapas difíciles, uno de los déficits y grandes deudas que presenta para con quienes lo han hecho grande es haber salteado capítulos realmente trascendentes de su historia; pero en el actual proceso de recuperación de la institución, dentro de las posibilidades y de los tiempos que no abundan en la vorágine de la actualidad diaria, desde este espacio comenzaremos a ir rescatando algunas cuestiones importantes que hacen a nuestra identidad tigrense.
En este marco, revelamos seguramente para muchos hinchas un hecho tan novedoso como sorprendente, en tanto que para loa mayores memoriosos, estaremos simplemente cumpliendo con un acto de justicia al recordar épocas doradas de la institución.
Casi por casualidad cayó en manos de gente del Club un suplemento “El Clásico”, editado por el diario platense “Hoy” el 2 de febrero último, y en el cual se incluye una emotiva y extensa nota a Francisco “Pancho” Varrallo, conocido como "El Cañoncito" por quienes peinan canas y seguramente como quien fuera despojado de un récord histórico (181 goles en el fútbol argentino en 210 partidos) por Martín Palermo, en oportunidad de la antesala de celebrar sus cien años de vida (05/02), y un día antes de que se jugara la última edición del “derby” de la ciudad de las diagonales entre su querido Gimnasia y Esgrima La Plata y Estudiantes.
En la referida nota (ver fotos), un recuadro nos sorprende especialmente, ya que los más jóvenes no teníamos absoluta idea de que aquel memorable artillero. Único sobreviviente del primer Campeonato Mundial de Fútbol, disputado en Uruguay, en 1930; Campeón Sudamericano (actual Copa América) de 1937 con la Selección Argentina, destacado en el Club Gimnasia y Esgrima de La Plata, uno de los mayores goleadores de la historia de Boca Juniors, varias veces campeón en la Primera División Argentina entre 1929 y 1935, ciudadano ilustre de la capital bonaerense y seguramente en breve de la provincia de Buenos Aires, allá lejos y hace tiempo, en la década del ´60, se calzó el buzo de entrenador de Once Tigres.
Bajo el título “Se radicó un año en 9 de Julio para dirigir”, y con nuestro escudo luciendo bien destacado, el texto complementario de la nota central, señala textualmente que “en 1960 fue director técnico de Once Tigres, en la ciudad bonaerense de 9 de Julio. Por su sobrino, Edgardo Emir Di Cola, se hizo cargo del equipo que usaba la misma camiseta de Boca. Estuvo un año dirigiendo, obteniendo el tercer puesto y recibiendo el cariño popular. Hoy está participando en el Argentino C”.
Sin dudas, entre la emoción del ocasional hallazgo para la reconstrucción de nuestra historia, el suplemento del diario platense, comenzó a pasar de mano en mano entre los hinchas, cayendo inevitablemente en la consulta a los mayores acerca de la veracidad de lo manifestado.
Los memoriosos aseguran que, efectivamente, “Pancho” Varallo fue nuestro DT en aquel lejano 1960, y brindan precisiones sobre lo que recuerdan de su paso por la institución, vivencias que merecen un capítulo aparte que prometemos completar en breve.
En tanto, bien vale el reflejo de esta “revelación” parea muchos que sin dudas enriquece nuestra historia, nos llena de orgullo y de gratitud hacia un hombre que, además de ser permanentemente reconocido por sus virtudes deportivas, ha sido siempre marcado como ejemplo por sus valores humanos, su humildad y su hombría de bien.
Es justo entonces reconocer el orgullo que debe significar para Once Tigres haber contado en sus filas con “El Cañoncito”, la gran leyenda viva del fútbol argentino, quien seguramente, con su lúcida centuria de vida, debe tener atesorados grandes recuerdos de la afición oncetigrense y de aquellos tiempos del fútbol de 9 de Julio.
Sin dudas, un hermoso hallazgo y un dulce recuerdo, para unos y para otros. Para quienes lo conocen recién ahora y para quienes desde siempre supieron de sus proezas como goleador letal, para los más jóvenes y para los más grandes quienes, seguramente, comparten ahora la ilusión de que estas sencillas líneas de homenaje sean puestas por alguien frente a los ojos de don Francisco; y por que no, el sueño de que alguien pueda llegar hasta su casa, allí en La Plata, y entregarle en manos una camiseta de nuestro amado Club firmada por los muchachos que ahora defienden nuestros colores, seguramente con la misma pasión que él lo hizo desde el banco hace 5 décadas.
Salud, don “Pancho”!!, orgullo indiscutido de todo un país futbolero, pero también de la humilde familia de Once Tigres!!





lunes, 29 de marzo de 2010

EL FINAL MENOS PENSADO

Once Tigres cayó ante Plaza España y quedó afuera, vaya novedad...
De nada vale mencionar detalles de un partido que el Tigre comenzó ganando con gol de Maccagnani a los 9 minutos y luego terminó perdiendo de una manera poco entendible, con el empate a los 10 del segundo tiempo y el gol que entregaría el resultado final a los 23 de ese complemento.
Sin embargo, sí hay cuestiones para revisar a la hora de tratar de entender que fue lo que pasó. Once Tigres fue más en la primera etapa, casi no sufrió sobresaltos en defensa y atacó como una tromba, aunque no pudo concretar situaciones que podrían haber llevado la tranquilidad necesaria, aún después de ir en ventaja con tan pocos minutos de juego.
En el complemento, las cosas fueron diferentes, volvió a aparecer la ya casi olvidada "siestita" que solía dormir el equipo -aún con diferentes DTs-, se volvió a perdonar cuando se pudo definir y Plaza España lo aprovechó.
Llegó el empate y Once Tigres, que no está acostumbrado a sufrir sobresaltos y situaciones adversas -salvo cuando Naón nos empatara y quedáramos con un hombre menos-, ya no pudo enderezar el rumbo, quizás sin advertir que quedaban 35 minutos de juego y que nada estaba dicho.
La natural desesperación de un grupo ambicioso y acostumbrado a ganar jugó también en contra y pese a entregarse hasta la última gota de esfuerzo, no pudo lograrse la igualdad que nos hubiese depositado en una definición por penales.
No pudo ser, otra vez, lamentablemente.
Queda como postal el aplauso y el reconocimiento final de los hinchas hacia este gran equipo, que hizo las cosas muy bien, pero que no pudo encontrar el rumbo en un partrido que se complicó más de lo pensado.
Bien vale el aplauso de toda la afición futbolística local para los jugadores de la institución, los foráneos y los refuerzos que sintieron la camiseta y los colores y se jugaron por ella en cada pelota de cada partido y en cada entrenamiento.
Sabido es que el fútbol siempre da revanchas, y aunque menos conocido como dicho futbolero, más bien como una lección que nos entrega la vida, por más que cueste aceptarlo ahora, con el dolor de la derrota, también debemos recordar que todo esfuerzo tiene su recompensa en logros. Ya llegará Tigre, ya llegará... Gracias por intentarlo nuevamente.