jueves, 10 de junio de 2010

EL ORGULLO DE LOS “TIGRECITOS”



El pasado sábado, la Séptima División del Club Atlético Once Tigres se consagró Campeona del torneo oficial de la Liga Nuevejuliense de Fútbol, tras superar por 9 a 0 al F C Libertad, y restando aun dos fechas para la finalización del certamen.
Los chicos de clase 1997 son una gran esperanza para el Club, ya que vienen desarrollando excelentes desempeños año tras año. En esta oportunidad, los Tigrecitos jugaron 11 partidos, ganaron 10 y empataron uno, obteniendo una diferencia de gol de +53 ( la mayor de todas las categorías de la Liga)
El equipo está integrado por Marcelo Colombo, Franco Bueno, Alan Dellarupe, Enzo Fachina, Tomas Herrera, Emiliano Aguerrido, Alejo Herrera, Esteban Pescialo, Lucas Durán, Emanuel Avendaño, Elías Leggire, Agustín Sanchez, Alexis Rongvaux, Augusto Belardo, Gabriel Pedro, Pablo Dellaroca, Nicolás Longarini y Lucas Rodríguez.
Se destacaron Emiliano Aguerrido, el goleador del equipo y los mellizos Tomas y Alejo Herrera y una de las incorporaciones de este campeonato Nicolás Longarini. Es entrenador de esta categoría 1997 Ramón Albo PF: Andres Pastori, Ayudantes: Jorge Martin, Ricardo Guarino y Claudio Casabella.

lunes, 7 de junio de 2010

ASI, ASI…




Todo Once Tigres sabía que no podían resignarse más puntos. Los jugadores, el cuerpo técnico y nosotros, los hinchas. Y eso fue lo que se tradujo desde un primer momento en el campo de juego. Porque el acompañamiento de la gente fue masivo y porque el equipo salió desde el primer minuto con el hambre necesaria para buscar la victoria, los 3 puntos y su recuperación después de algunas tardes no del todo acertadas y sobre todo, no del todo afortunadas como las que se habían dado ante San Agustín y Quiroga, respectivamente.
Con cambios obligados en el equipo por la lesión de Hugo Villalba; Miguelito se las rebuscó muy bien y alineó a Cacho –de gran tarde y muy buenas tapadas, más allá de que Libertad no complicó demasiado- Juárez, Zoller y Alayón; Perazzo, Frisenda, Leguizamón y San Miguel; Ascani y Belloso.
El ingreso de “El Perro” fue fundamental, porque el pibe estuvo enchufado y dio aire al medio campo del Tigre, que encontró rápidamente la apertura del marcador, a los 12 minutos, con roles cambiados: “El Mencho” asistió y Julito la mandó a guardar.
A los 20, luego de un cabezazo de Perazzo y una defectuosa intervención del arquero lagunero, Belloso apareció para poner el segundo; en tanto que después, a los 26, el quiroguense volvió a marcar con su sello, dándole de media vuelta a un córner ejecutado por Vladimir y decretando una diferencia que resultaba ya irreversible.
Así lo demostró el trámite de la segunda parte, pese que a los 18, una jugada desafortunada le entregó el descuento al local, luego de que Zoller cabeceara contra su propio arco un centro no demasiado trascendente de Mariani.
Pero la ilusión lagunera duró lo que Once Tigres tardó en reaccionar. Apenas un minuto. Ascani fue derribado en el área y luego cambió penal por gol.
Sin más penas ni glorias se fueron los 90 reglamentarios mostrando una sólida actuación de Once Tigres que renueva el ánimo de todos y nos mete más cerca de la pelea en un tramo del campeonato fundamental, porque se vienen sucesivamente los dos de arriba: primero los Tercos, el domingo, en casa, y luego los Rojos en el Palomar.
Saque cuentas amigo y verá que si ganamos los dos, estaremos donde tenemos que estar.
Por eso y por todo lo que el Tigre significa para todos nosotros, todos al Coqueto. El equipo demostró que está y que así si se puede.

lunes, 31 de mayo de 2010

FUTBOL HUBO, SUERTE NO

Era la fecha para recuperarnos, era... Se hizo todo lo posible, pero la suerte no acompañó, y tampoco un arbitraje deplorable de Jesús Rafael, que falló en la mayor parte de sus decisiones, amonestó utilizando criterios diversos y nunca una regla pareja e ignoró, al menos, un claro penal a favor de Once Tigres.
El partido no comenzó bien para los auriazules, que por un desacople defensivo y el excesivo traslado de pelota en salida de Hugo Villalba, sufrieron el tempranero gol de Agustín Díaz.
Quiroga era más claro y llegaba, pero Once Tigres comenzó a emparejar las cosas y con la explosión de un Ascani incontenible y los precisos pases entre líneas de Perazzo -fue titular por Carreta González-, comenzaron a llegar las situaciones frente al arco de un Gustavo Rodríguez que estaba en su día.
Le tapó varias a su amigo "Mencho" Belloso y otras tantas salvaron los defensores en la línea, hasta que luego de una gran jugada y una serie ede rebotes Vladimir pudo definir en el área chica.
Allí apareció lo mejor del conjunto de Rumi, que mereció irse en ventaja al cabo de la primera parte.
En el complemento Once Tigres fue al ataque y sufrió en alguna contra complicada, pero en el balance fue mucho más que el violeta, aunque la suerte y el arbitraje no estuvieron a su favor.
Otra vez el arquero Rodríguez fue protagonista de tapadas providenciales, el palo dijo no a un cabezazo de Carreta -que ingresó por Zoller, pasando Alayón a la defensa- y el juez no vió al menos un claro penal.
Una verdadera lástima haber perdido dos puntos de local en una tarde en la que los méritos para ganar fueron suficientes, pero no la fortuna.
Con el empate quedamos algo lejos de la punta, pero todavía faltan los partidos clave con los de arriba y el choque del domingo ante el lagunero, fundamental para una remontada de un equipo que demostró que no olvidó ni su concepto de juego ni su poderío ofensivo.